CRÓNICA SLAPSHOT + IMPACTO EN MADRID

Que una noche de domingo deje de ser el ritual habitual de sentarte frente a la caja tonta para contemplar a Jesús Calleja o Risto Mejide puede resultar un aliciente. Máxime si se trata de ver en vivo y en directo a los reyes del Boston hardcore. Así que para entrar en antecedentes tocaba desempolvar en el tocadiscos ese recopilatorio titulado “This is Boston not L.A.”, que ya ponía sobre el tapete como se las gastaban aquellas seminales bandas de hardcore de la Costa Este que respondían por nombres de la talla de Gang Green, The Proletariat, The F.U.’s o The Freeze.Ya que tomarse unas latas de cerveza en la calle en pleno centro de Madrid se ha convertido en un deporte de riesgo, por eso de las multas por alterar el orden público, se imponía la estrategia espartana del straight-edge a ultranza. Y vaya, fue una terapia de choque que dió sus resultados para afrontar a los teloneros, ya que a pesar de también decantarse por los sonidos del New York Hardcore, en su estética y su factura emulaban los predicamentos del Pat Dubar o el Ray Cappo más integristas. En esas estaban Impacto, una joven banda madrileña con muchas ganas. Camisetas de Beastie Boys y Cro-Mags y fondo de armario SXE noventero para que el personal no se despistara.

Aunque letras como la de “Bully”, de su demo de seis temas editada por el sello Tambores de Guerra, que vienen a decir: “Odio en su cara / violencia en la sien / delatan sus miedos / y hablan por él. Golpea a las chicas / a niños también / el pit es su arma / el ego es su fe / Basta ya de molestar / tu actitud te tumbará / la gentuza como tú / nuestra escena aplastará” no disuadieran a algún exaltado fan de la crew con sus molinillos y patadas voladoras. Pero vaya, si “this is hardcore” habrá que atenerse a las consecuencias de estar en la primera fila y apechugar. Algo sin duda más trepidante que ser uno de los invitados de “Planeta Calleja”. Su show fue corto y lacerante, pleno de saltos, patadas, breakdown y con Isaac, su cantante, lidiando a pie de barra entre el círculo de espectadores que le rodeaba, y que anestesiados por la rabia de temas como “Impulso”, “No es para mi”, “Identidad”, “Perspectiva” o “Tóxicos”, de pronto entraban en combustión espontánea por las propiedades testosterónicas de su música.

Tras el intenso tour de force de las guitarras de Mario y Arturo, el bajo de Leo y la batería de Yoshi, llegaba la hora de contemplar en primera línea las virtudes de los de Jack “Choke” Kelly, frontman y único miembro original de la primera formación de Slapshot. Se intuía que venían en buena forma pues el año pasado ya dejaron caer sus bombas de neutrones por aquí con un resultado aniquilador. El hecho de que la banda cuente con escuderos de pro, léase el batería Corey Koniz (Freya, Borrowed Time); el bajista Ryan Packer (Lion’s Law, Stars and Stripes) y el guitarrista Craig Silverman (The Enemy Within, Only Living Witness, Blood for Blood, Ramallah, Agnostic Front), el miembro con más recorrido en la última formación tras más de siete años en las filas, es garantía de puntería total.

Y vaya que si lo fue. La tormenta estalló como un uppercut de Sugar Ray Leonard en el mentón de la audiencia con el polémico “I told you so”, un tremendo misil que aboga por tomar distancia cuando las relaciones de pareja se complican más de la cuenta. Una vez encendida la mecha los cortocircuitos se sucedieron con clásicos como “Back on the map” o “Old Tyme Hardcore” con el martillo pilón que era la batería de Koniz y unas guitarras rocosas como puños de boxeador. Hubo mención especial de Jack a un exaltado de las primeras filas, que ante su peculiar gymkana de empujones, puñetazos al aire y patadas voladoras sin ton ni son, optó por recomendarle que no tomara mas café, dado su peligroso estado de excitación. A lo que el aludido respondió con un “Wasted youth”, que  descolocó a la banda al completo.

Entre medias desfilaron detonaciones como “Kill it with fire”, “Fire Walker”, “Secrets”, “Watch me bleed”, “No time”, “Might makes right”, “Edge break”… Resultó significativo que solo tocaran “Remedy” e “Hypocrite”, los dos únicos temas de su último mini Lp “Make America hate again”, un juego de palabras con cierta sorna que nada tiene que ver con la animadversión por la administración Trump. Pero ante su ingente discografía hay piezas donde elegir y ser selectivo. Otro de los momentos cómicos de la noche fue cuando en un guiño de curiosidad Choke inquirió por su edad al Collares, un celebérrimo habitual de los conciertos de hardcore de renombre en el foro. A la contestación de “cincuenta años” Kelly le replicó a modo de bufa que creía que rondaba los “setenta”.

Ante la expectación de músicos locales de bandas como los extintos Like Peter at Home o Redshift, o los latentes Moscú Babies, Anti Idols, Fluorescents Skulls o Social Combat, la velada tomó la recta final por la vía directa con temas como “Chip on my shoulders”, “No friend of mine”, “Enough”, esa píldora con regusto casi Oi! que es “Hang on your boots” y la veloz “Step on it”. Tocaba retirada a los camerinos tras la tremenda sudada de puro hardcore sin concesiones, pero ante la insistencia de los parroquianos aún hubo tiempo para desplegar tres temas entre los que se encontraban “Shaved for battle” de Stars and Stripes. Una noche de las de recordar sin tener que recurrir a las entrevistas de “Chester” o a las aventuras de marras del leonés más mediático. Y todo un triunfo salir indemne de ese deporte de riesgo que es presenciar un concierto de Slapshot.

Texto y Fotos: Miguel Ángel Sánchez Gárate

SLAPSHOT + IMPACTO
SALA: Wurlitzer Ballroom, Madrid
FECHA: 17 Febrero 2019 

PROMOTORA: HFMN Crew