REVIEW LA INQUISICIÓN "LVX" (2018)

LA INQUISICIÓN “LVX” (2018)

DISCOGRÁFICAS: HFMN, Contra Records, LSM Vinyl

Como la famosa canción de Las Vulpess y con una portada digna de los sevillanos Orthodox, por esa imaginería de Semana Santa con unos cofrades embozados en capirotes, estos Torquemadas del punk rock apuestan por montar su propio tribunal del Santo Oficio atronando tímpanos y quemando platos. Con una voz ruda y de regusto a lija (tipo Rat Zinger o The Guilty Brigade) y acreedores de un estilo bronco, pendenciero y a la vez oscuro, este cuarteto barcelonés presenta su primer álbum largo tras dos EPs y una participación en el último recopilatorio de la asociación Hardcore Hits Cancer, con una versión de los madrileños Kausa de Alarma. Las nueve canciones que ahora presentan arrojan intensidad, pero también aires algo lúgubres, en consonancia con su onomástica. Al escucharles ocurre algo parecido a lo que sucede con los andaluces La URSS y esa imaginería casi post punk, con tintes de la Europa del Este, que sale a relucir en sus canciones. En este caso los ambientes de los temas remiten a esa pararafernalia del catolicismo ortodoxo en la que asoman exvotos, inciensarios y Autos de Fé. Sus presupuestos suenan tan vigorosos y fieros como los de Crim, Curro Jiménez o Porco Bravo, salvando, eso si, las distancias estilísticas entre ambos combos. El tono marcial y parsimonioso de “Falsos Profetas” con esos coros pegadizos a lo Agnostic Front del “My Family” y unos solos de lo más roqueros inician el tour de force invitando a derribar los ídolos y dioses de barro que sostienen religiones, sectas y grupos de poder.

“El Final” sube de revoluciones vistiendo de un tono nihilista un medio tiempo en el que destaca el estribillo de “soy el final, yo soy la nada”. “Octubre” suena a ese punk descarnado a lo El Último Ke Zierre con una letra de corte apocalíptico y desesperanzadora en la que “no para de llover”. Con “La Huida” escoran más a terreno street punk con un estribillo y unos solos de guitarra que recuerdan a los de los angelinos Adolescents. El viraje al punk áspero de los bayous de Hot Water Music tiene lugar en “La Enfermedad”, donde las voces, la música y la melodía recuerdan a la de la formación de Chuck Ragan, frontman de los americanos. El dinamismo y el nervio se apoderan de “Redención” en otro corte con soflamas de street punk y estribillo de lo más coreable. “Rosa Mort” es una de las canciones más pegadizas y enérgicas del lote, una oda de cariño y odio a la Ciudad Condal, como reza el estribillo: “Amor y muerte en la ciudad. Barcelona es un cadáver junto al mar”. “Todo Pasa” alude al inexorable ciclo de la vida y muerte (“Todo pasa, nada queda”) en un medio tiempo con un “punch rocoso”. El último tema discurre como un epitafio de lo más épico (digno de aquellos himnos oi! de Cockney Rejects), en el que recuerdan que pese a todos los embates con que golpea la vida (“Yo que hago todo al revés tengo un agujero en el bolsillo”) siempre queda un resquicio de optimismo e ilusión (“En el fondo todo lo que quiero es verte amanecer”).

Texto: Miguel Ángel Sánchez Gárate

.